4. Frituras y alimentos ultraprocesados
Papas fritas, chicharrones, botanas de bolsa. Don Luis, de 62 años en Puebla, siempre tenía algo crujiente a la mano.
Poco a poco su chorro se debilitó. Estos productos suelen tener grasas trans y exceso de omega-6 proinflamatorio. Ese crujido adictivo no le cae bien al cuerpo, especialmente a la próstata.
5. Azúcares refinados y refrescos
Pedro, de 66 años en Veracruz, no concebía la comida sin su refresco frío. Dulce y refrescante.
Pero el exceso de azúcar favorece inflamación sistémica y resistencia a la insulina, procesos asociados a síntomas prostáticos más intensos. La urgencia y las noches interrumpidas suelen aumentar.
6. Alcohol en exceso, sobre todo cerveza
Héctor, de 59 años, notaba que después de unas cervezas en la reunión, pasaba la noche entrando y saliendo del baño.
El alcohol irrita la vejiga y aumenta la urgencia. Observaciones clínicas muestran que el consumo elevado empeora los síntomas de hiperplasia prostática benigna.
7. Alimentos muy picantes
Antonio, de 67 años en Oaxaca, amaba sus moles y salsas fuertes. Pero empezó a sentir ardor al orinar y urgencia constante.
Al bajar el picante intenso, las molestias disminuyeron. Los compuestos picantes pueden irritar vejiga y uretra, agravando síntomas en próstatas sensibles.
