Un viaje de 51 rondas de coraje
Durante meses, este pequeño guerrero se enfrentó a una lucha inimaginable:
- 51 sesiones de quimioterapia que pusieron a prueba su cuerpo y su espíritu
- Días de hospital que se confundieron unos con otros
- Noches en las que el coraje era lo único que alejaba el miedo.
- Momentos en los que la esperanza tuvo que ser elegida una y otra vez
Nunca se quejaba. Les sonreía a las enfermeras. Jugaba cuando podía. Aguantaba con la fuerza con la que la mayoría de los adultos solo pueden soñar.
Y hoy, la última bolsa de quimioterapia está vacía. El último tratamiento ha terminado. Está oficialmente libre de cáncer .
Su sonrisa habla más fuerte que cualquier palabra
Ella mira hacia adelante con un orgullo silencioso, como si le dijera a cada niño que sigue luchando: “Ustedes también pueden lograrlo, les prometo que la meta es real”.
Sus pequeñas manos descansan sobre la mesa azul, listas para el siguiente capítulo:
- No más tratamientos
- Sólo risas
- Días de escuela
- Tiempo de juego sin fin
- Un futuro lleno de todo lo que ella luchó tanto por proteger.
Esta colorida habitación que una vez albergó tantas preocupaciones ahora resuena con la celebración de un guerrero que nunca dejó de sonreír.
Felicitaciones, dulce luchador. ¡Lo lograste!
A esta increíble niñita: Luchaste con todas tus fuerzas. Completaste 51 asaltos. Ganaste.
Tu sonrisa es nuestra inspiración. Tu valentía es nuestra fuerza. Tu victoria es la prueba de que los milagros ocurren cuando el amor y la esperanza se niegan a rendirse.
Si la alegría radiante de esta pequeña guerrera y su momento triunfal de “TERMINARON LA QUIMIO 51” te conmovieron hoy, por favor, deja un comentario
Sigue brillando por siempre, pequeño héroe. El mundo brilla más porque te negaste a rendirte, y ahora cada mañana te pertenece.