lágrimas no eran de tristeza ni de dolor, sino de un amor profundo e inmenso que solo los padres pueden entender. Cada pequeño gesto de mis hijos me llenaba de orgullo y felicidad indescriptible.
Cestas de regalo
Los primeros desafíos
Aunque la alegría era inmensa, también llegaron los desafíos. Alimentar a dos bebés al mismo tiempo, aprender sus horarios de sueño y adaptarnos a esta nueva rutina resultó abrumador al principio. Sin embargo, cada sonrisa, cada mirada y cada pequeño logro nos recordaba que valía la pena cada esfuerzo. Los gemelos traen doble amor, pero también doble responsabilidad.
ver continúa en la página siguiente
Pages: 1 2