Ingredientes:
- 5 o 6 clavos de olor enteros
- 1 taza de agua
- Miel o limón al gusto (opcional)
- Preparación:
- Hierve una taza de agua en una pequeña olla.
- Agrega los clavos de olor a la olla con el agua hirviendo.
- Reduce el fuego y deja hervir a fuego lento durante 5-7 minutos.
- Apaga el fuego, tapa la olla y deja reposar durante 3-5 minutos.
- Cuela el té y, si deseas, agrega miel o limón al gusto para endulzarlo.
- Consejos útiles:
Evita el consumo excesivo: Aunque el té de clavo tiene muchos beneficios, no debes tomar más de 2 tazas al día. El consumo excesivo puede irritar el sistema digestivo.
Ideal para después de las comidas: Beberlo después de las comidas es excelente para mejorar la digestión y reducir la acidez.
Precauciones en embarazo y salud cardiovascular: Las mujeres embarazadas o personas con problemas de coagulación deben consultar a un médico antes de consumir té de clavo regularmente.
Conclusión:
El té de clavo es una forma fácil y natural de mejorar tu salud. Con propiedades digestivas, antiinflamatorias y antimicrobianas, se convierte en un aliado perfecto para tu bienestar. Si estás buscando un remedio natural para aliviar molestias cotidianas, no dudes en probarlo.