5. Fatiga inexplicable que no desaparece
La fatiga es uno de los síntomas más tempranos y menos reconocidos del cáncer de ovario. A diferencia del cansancio normal, esta fatiga:
- Persiste incluso después del descanso.
- Afecta las actividades diarias
- Viene con debilidad o dificultad para concentrarse.
El cuerpo se cansa porque está luchando contra la inflamación interna o anemia causada por la actividad temprana del cáncer.
6. Cambios sutiles en el ciclo menstrual

Las hormonas juegan un papel importante en la función ovárica, por lo que el cáncer temprano puede desencadenar cambios como:
- Ciclos irregulares
- Sangrado más abundante o más leve de lo habitual
- Manchado entre períodos
Muchas mujeres atribuyen estos cambios al estrés o la perimenopausia, lo que hace que este síntoma sea fácil de pasar por alto.
Por qué son importantes estos síntomas silenciosos
Individualmente, estos síntomas pueden no ser alarmantes. Pero cuando dos o más aparecen juntos, o persisten durante más de dos semanas, se convierten en importantes señales de advertencia.
El cáncer de ovario detectado a tiempo tiene tasas de supervivencia mucho más altas, por eso es esencial prestar atención a los pequeños cambios crónicos en el cuerpo.
Cuándo buscar consejo médico
Debe consultar a un profesional de la salud si:
- Los síntomas duran más de 14 días.
- Se vuelven más frecuentes o intensos.
- Interrumpen las rutinas diarias
- Hay antecedentes familiares de cáncer de ovario o de mama.
- Un médico puede recomendar un examen pélvico, una ecografía o un análisis de sangre CA-125.