Preparación:
Exprime el limón en el vaso de agua.
Añade el bicarbonato y mezcla bien hasta que burbujee.
Beber de inmediato, preferiblemente en ayunas o entre comidas.
No se debe exceder 1 vaso al día.
Precauciones importantes
El consumo excesivo de bicarbonato puede causar problemas en los riñones o afectar el equilibrio de electrolitos.
Personas con hipertensión, problemas renales o mujeres embarazadas deben consultarlo antes con un médico.
No sustituye un tratamiento médico; es solo un apoyo natural.
Evita tomarlo justo después de comidas muy abundantes, ya que puede alterar la digestión.
Conclusión
El bicarbonato con limón es una mezcla sencilla pero poderosa, capaz de ayudar en la digestión, fortalecer el sistema inmune, depurar el cuerpo y aportar energía. Además, sus usos externos lo convierten en un aliado versátil para la limpieza y el cuidado personal.
La clave está en la moderación: medio limón, media cucharadita de bicarbonato y un vaso de agua son suficientes para disfrutar de sus beneficios sin riesgos.