Por qué es más común en algunas personas
Este fenómeno tiende a ser más notorio en:
- Personas con vejiga hiperactiva
- Mujeres con debilidad del suelo pélvico
- adultos mayores
- Personas que orinan frecuentemente “por si acaso”
- Cualquier persona que orine regularmente en la ducha.
En estos casos, es posible que la vejiga ya esté entrenada para vaciarse a volúmenes más bajos, lo que hace más fácil que factores desencadenantes como el sonido tomen el control.

¿Es esto un problema?
Sentir ganas de orinar ocasionalmente al oír el agua corriente es normal y no es peligroso. Sin embargo, si ocurre con frecuencia y empieza a interferir con la vida diaria, podría indicar una respuesta urinaria basada en el hábito, más que una verdadera necesidad física.
Con el tiempo, responder inmediatamente a cada desencadenante puede reducir la capacidad de la vejiga y aumentar la frecuencia urinaria, creando un ciclo difícil de romper.
Cómo reducir el reflejo
El entrenamiento de la vejiga puede ayudar. Cuando oigas el agua correr y sientas una leve necesidad, haz una pausa. Pregúntate si la necesidad es fuerte o automática. Esperar incluso unos minutos puede ayudar a reeducar tu cerebro.
Otros hábitos útiles incluyen:
- Cómo evitar viajes innecesarios al baño
- Fortalecimiento de los músculos del suelo pélvico
- Mantenerse hidratado constantemente (no todo a la vez)
- Reducir la cafeína y los irritantes de la vejiga