Elevación de piernas – Acuéstate y coloca las piernas en alto 15-20 minutos varias veces al día para mejorar el retorno venoso. Actividad física regular – Caminar, nadar o practicar ejercicios de piernas ayuda a que la sangre circule mejor. Masajes suaves – Realizar masajes ascendentes (del tobillo hacia la rodilla) puede reducir la hinchazón. Reducir el consumo de sal – Evita alimentos ultraprocesados que favorezcan la retención de líquidos. Hidratación adecuada – Beber suficiente agua ayuda a que el cuerpo elimine líquidos de manera eficiente. Medias de compresión – En casos de problemas circulatorios, ayudan a mejorar la circulación y disminuir la hinchazón.
Cuándo acudir al médico
Es importante consultar a un profesional si:
La hinchazón aparece de forma repentina o es unilateral.
Hay dolor intenso, calor o enrojecimiento en la pierna.
Se acompaña de dificultad para respirar, dolor en el pecho o palpitaciones.
Estos signos pueden indicar problemas más serios, como trombosis venosa profunda o insuficiencia cardíaca.