Ingredientes para 1 litro (te rinde para 2 días):
10 zanahorias grandotas bien naranjas (esas son las que traen más poder limpiador)
1 limón grande con todo y cáscara (sí, con cáscara, ahí está la magia)
1 pedazo de jengibre fresco del tamaño de tu dedo pulgar
1 litro de agua natural
Paso a paso, bien fácil, hasta tu nieto lo puede hacer:
Lava todo perfectamente, sobre todo las zanahorias porque a veces traen tierrita.
Pela el jengibre (con una cuchara es lo más práctico) y córtalo en trozos pequeños.
Corta las zanahorias en rodajas gruesas para que la licuadora no sufra.
El limón lávalo bien, quítale las semillitas si tiene muchas, y córtalo en cuatro con todo y cáscara (si es orgánico mejor, pero si no, lávalo con bicarbonato).
Mete todo en la licuadora: zanahorias, jengibre, limón y el litro de agua.
Licúa por 2-3 minutos hasta que quede bien finito, sin pedazos.
Si tienes extractor es todavía mejor, sale más puro y potente.