Las señales que nos envían
En muchos cementerios —y fuera de ellos también— ocurren cosas que parecen pequeñas, pero no lo son:
Una mariposa que aterriza cerca
Un pájaro que no vuela
Una brisa repentina
Un aroma familiar
Una profunda sensación de paz
Para muchas tradiciones espirituales, estos son canales a través de los cuales las almas nos recuerdan que aún están cerca. La naturaleza se convierte en un puente entre dos mundos.
No es casualidad que algo así ocurra justo en el momento en que piensas en esa persona.
La culpa de no ir al cementerio
Hay quienes no pueden irse. El dolor es demasiado fuerte, la ausencia pesa más que la paz. Y entonces aparece la culpa.
“¿Los estoy abandonando?”
“¿Creen que ya no me importa?”