En toda relación, llega un punto en el que la confianza supera la timidez y el pudor inicial. Las parejas comienzan a mostrarse tal como son, con sus manías, sus hábitos y, claro, sus costumbres no tan limpias. Y aunque nadie lo diga en voz alta, la verdad es que hay muchas cosas poco higiénicas que las parejas hacen y prefieren mantener en secreto.
No se trata de juzgar a nadie, sino de reconocer que la convivencia trae consigo una naturalidad que a veces puede rozar lo “asqueroso”, pero que, paradójicamente, también fortalece el vínculo. Porque cuando alguien te ve despeinado, con mal aliento o usando su cepillo de dientes sin drama, ya sabes que hay confianza real.
A continuación, te contaré algunas de esas cosas que muchas parejas hacen, aunque jamás lo admitirían abiertamente. Si te sientes identificado con varias, tranquilo… no estás solo.
1. Compartir el cepillo de dientes “solo por una vez”
Aunque parezca inofensivo, usar el cepillo de tu pareja “porque se te olvidó el tuyo” no es nada recomendable. Aun así, más de una pareja lo hace. En teoría, si ya se besan, ¿qué daño puede hacer?, pero la realidad es que los cepillos acumulan bacterias que no deberían compartirse. Sin embargo, cuando hay confianza y prisa, muchos optan por hacerlo sin pensarlo mucho.