El cáncer de oído es una enfermedad poco frecuente, pero muy peligrosa cuando no se detecta a tiempo. Puede desarrollarse en el oído externo, el oído medio o, en casos excepcionales, en el oído interno. Uno de los mayores riesgos de este tipo de cáncer es que sus síntomas suelen confundirse con infecciones comunes del oído, lo que provoca retrasos en el diagnóstico y el tratamiento.
Muchas personas pasan meses tratando dolor, secreciones o molestias auditivas con medicamentos sin saber que detrás de esos síntomas puede esconderse una enfermedad más seria.