En algunos casos, es necesario realizar una biopsia para confirmar el diagnóstico y determinar el tipo de tumor que se encuentra en el hueso. El tratamiento depende del tipo de cáncer, su ubicación y el estado general del paciente.
Dentro del tratamiento se puede incluir cirugía, quimioterapia, radioterapia o una combinación de estas opciones. Un diagnóstico temprano mejora las posibilidades de un tratamiento efectivo.
Lo más recomendable es acudir a un profesional de la salud si se presenta:
– Dolor óseo persistente sin causa clara
– Inflamación que no desaparece
– Dolor que interfiere con las actividades diarias
El cáncer de hueso es una enfermedad poco común, pero real. Reconocer sus posibles señales y no normalizar dolores persistentes es clave para una detección temprana, siempre se recomienda consultar un profesional de la salud, esta información no sustituye un diagnóstico médico.