Por lo tanto, estos dolores nocturnos no siempre son inofensivos. Pueden ser el primer signo de un desequilibrio más profundo, que solo una evaluación médica puede confirmar.
Cuándo actuar y cómo reducir los calambres de forma permanente
La mayoría de los calambres nocturnos son benignos. Sin embargo, ciertos signos deben motivar la acción. Un dolor que persiste durante más de diez minutos, una pantorrilla hinchada o caliente, o cualquier sensación inusual
deben ser motivo de preocupación. En estos casos, consultar a un médico es fundamental.
Afortunadamente, medidas sencillas a menudo pueden mejorar significativamente la situación. Estirar las pantorrillas regularmente antes de acostarse reduce la frecuencia de los calambres. Bastan unos segundos para relajar las fibras musculares.
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