Lo que los calambres realmente revelan sobre tu cuerpo
Cuando los calambres se vuelven frecuentes, el mensaje cambia. Ya no son solo una molestia pasajera. En muchos casos, el cuerpo está indicando un desequilibrio interno.
Los especialistas primero señalan los desequilibrios electrolíticos. Una deficiencia de magnesio, potasio o calcio altera la contracción y relajación muscular. Los nervios se vuelven hiperactivos. Los músculos responden excesivamente. Por la noche, este mecanismo se amplifica.
Pero eso no es todo. Ciertas afecciones médicas contribuyen claramente a los calambres nocturnos. La diabetes altera la transmisión nerviosa. Los trastornos tiroideos alteran el metabolismo muscular. La insuficiencia renal altera el equilibrio de minerales en la sangre. En estas situaciones, los calambres se vuelven más intensos y frecuentes.
Los tratamientos médicos también pueden influir. Los diuréticos, por ejemplo, aumentan la eliminación de minerales. Las estatinas, recetadas para el colesterol, pueden debilitar los músculos en algunas personas. Cuando aparecen calambres tras un cambio de medicación, se debe investigar la relación.