Vinagre blanco, simple y notablemente efectivo

Si la película es más resistente, el vinagre blanco puede ser tu mejor aliado. En un recipiente o palangana, mezcla partes iguales de vinagre blanco y agua, y luego remoja tus vasos en la mezcla durante unas horas. Para los depósitos más incrustados, puedes dejarlos en remojo toda la noche. Al día siguiente, enjuágalos, lávalos y sécalos bien para admirar el resultado: vasos visiblemente más brillantes, sin vetas blancas .
Pasta de dientes, el truco inesperado
¡Sí, has leído bien! La pasta de dientes también puede ayudar a restaurar el brillo de los vasos ligeramente opacos. Coloca una pequeña cantidad dentro del vaso, extiéndela suavemente con los dedos o un paño suave y enjuágalo bien antes de lavarlo como de costumbre. Este método es especialmente adecuado para vasos ligeramente opacos.