Té verde:
El té verde contiene catequinas y cafeína, que pueden favorecer la quema de grasa.
Estudios demuestran que puede ayudar a aumentar el gasto calórico y la oxidación de grasas, especialmente si se consume antes del ejercicio.
Agua de limón:
El agua de limón ayuda a la hidratación y su alto contenido en vitamina C puede acelerar el metabolismo.
Además, es baja en calorías, lo que puede ayudar a reducir la ingesta calórica general.
Bebida de vinagre de sidra de manzana:
El vinagre de sidra de manzana (ACV) se asocia con la supresión del apetito y una mejor digestión.
Puede ayudar a estabilizar los niveles de azúcar en sangre y reducir la acumulación de grasa, especialmente cuando se diluye en agua.
Té de jengibre:
El jengibre tiene propiedades termogénicas que aceleran el metabolismo, favoreciendo así la quema de grasa.
También tiene propiedades antiinflamatorias que reducen la inflamación.