7. Deshidratación
Parece un detalle menor, pero no lo es. Cuando no bebemos suficiente agua, el cuerpo tiende a producir moco más denso y pegajoso. Esto no solo dificulta su expulsión, sino que también da esa sensación molesta de “algo en la garganta” todo el tiempo.
Una buena hidratación, acompañada de infusiones tibias o caldos naturales, puede aliviar esa sensación en cuestión de días.
8. Medicamentos y hábitos
Algunos medicamentos, como los antihistamínicos, los antidepresivos o los que se usan para la presión arterial, pueden resecar las mucosas y alterar la producción normal de flema. También, el consumo excesivo de alcohol o cafeína puede agravar el problema al deshidratar el cuerpo.
Si notas que la flema comenzó después de iniciar un tratamiento o cambiar de medicamento, coméntaselo a tu médico; puede haber alternativas más adecuadas.