Cuando el hígado no procesa la bilirrubina, esta se acumula, provocando que la piel y los ojos se tornen amarillos, una clara señal de alarma.
Picazón en la piel .
El picor persistente sin erupción cutánea puede deberse a la acumulación de productos biliares bajo la piel.
8. Orina oscura y heces pálidas
La orina inusualmente oscura o las heces pálidas/arcillosas indican un problema con el flujo de bilis.
9. Moretones o sangrado con facilidad
El hígado no produce suficientes factores de coagulación; de repente aparecen hematomas o sangrado por pequeños cortes.
10. Hinchazón de los pies y los tobillos