Las náuseas frecuentes que no están relacionadas con una intoxicación alimentaria o un virus estomacal pueden indicar una acumulación de toxinas en la sangre.
4. Pérdida de peso inexplicable
Perder peso sin cambiar la dieta ni hacer ejercicio parece estupendo, pero no cuando se debe a una mala absorción de nutrientes.
5. Dolor o hinchazón abdominal.
Las molestias en la parte superior derecha del abdomen pueden deberse a una inflamación del hígado. A medida que la cirrosis progresa, puede provocar ascitis, una acumulación de líquido en el abdomen.
6. Ictericia (coloración amarillenta de la piel o la esclerótica)