Relajan los vasos sanguíneos y mejoran el flujo sanguíneo
Controlan la presión arterial
Reducen el daño oxidativo

Cómo disfrutar: Consuma ½ taza de verduras cocidas al día. Añádalas crudas a ensaladas y batidos, o cocínelas ligeramente al vapor y mézclelas en sopas y guisos.
3. Brócoli y verduras crucíferas: aliados antiinflamatorios
El brócoli, junto con la coliflor, el repollo y las coles de Bruselas, es rico en sulforafano, potasio, vitamina C y fibra.
Por qué ayudan: