Es recomendable acudir a un ginecólogo si:
– El dolor interfiere con tus actividades cotidianas.
– No mejora con analgésicos o calor.
– Se acompaña de sangrado abundante o irregularidades importantes.
– En algunos casos, molestias intensas pueden relacionarse con condiciones como endometriosis o fibromas, que requieren evaluación profesional.
Este artículo es informativo, así que no reemplaza la consulta médica ni el diagnóstico profesional.