Imagina que te dicen que tienes cáncer. El mundo se te viene abajo en segundos. Tratamientos caros, efectos secundarios que te dejan el cuerpo hecho pedazos y, encima, la incertidumbre de si vas a ganar la batalla. Lo peor es sentir que no tienes control sobre nada… pero ¿y si te dijera que hay algo tan sencillo como unas semillitas que la ciencia asocia con menos riesgo de cáncer y que podrías estar comiendo desde HOY mismo? Quédate hasta el final porque la semilla #6 es la que menos gente conoce y la que más ha sorprendido a los investigadores.
¿Por qué las semillas son el arma secreta que casi nadie aprovecha?
Las semillas son concentrados de nutrientes: fibra, grasas buenas, antioxidantes y compuestos bioactivos que el cuerpo usa para defenderse.
Estudios publicados en revistas como Cancer Prevention Research y Nutrients han encontrado que quienes comen semillas regularmente tienen hasta 30-40 % menos riesgo de ciertos cánceres (colon, mama y próstata).
Y lo mejor: no necesitan receta médica, no tienen efectos secundarios y cuestan menos que un café al día.