2. Exceso de sal
Una dieta alta en sodio puede favorecer la eliminación de calcio a través de la orina. Muchos alimentos procesados, embutidos y comidas rápidas contienen grandes cantidades de sal sin que lo notemos. Reducir su consumo y optar por alimentos frescos puede ayudar a mantener un mejor balance mineral.
3. Café en exceso
El café es una de las bebidas más consumidas en el mundo. Sin embargo, un consumo elevado de cafeína puede disminuir ligeramente la absorción de calcio. Esto no significa que debas eliminarlo por completo, sino acompañarlo de una dieta rica y variada en nutrientes.
4. Alcohol frecuente
El consumo habitual de alcohol puede interferir con la capacidad del cuerpo para absorber y utilizar correctamente el calcio. Además, puede afectar otros procesos relacionados con la salud ósea. Moderar su ingesta es clave para un estilo de vida equilibrado.
5. Alimentos ultraprocesados
Productos como snacks industriales, bollería y comidas precocinadas suelen ser bajos en nutrientes esenciales y altos en aditivos. Al desplazar alimentos naturales ricos en calcio, pueden contribuir indirectamente a una menor ingesta de este mineral a largo plazo.
6. Exceso de proteínas mal equilibradas
Las proteínas son necesarias para el cuerpo, pero cuando la dieta es muy alta en proteínas animales y baja en frutas y verduras, puede generarse un entorno menos favorable para la retención del calcio. El equilibrio es fundamental.
La buena noticia es que no se trata de eliminar estos alimentos por completo, sino de consumirlos con conciencia. Una alimentación variada, rica en verduras, frutas, legumbres, frutos secos y alimentos naturalmente ricos o fortificados con calcio puede marcar una gran diferencia.
Cuidar la salud ósea es una inversión a largo plazo. Pequeños cambios diarios, como leer etiquetas, beber más agua, reducir ultraprocesados y mantener hábitos equilibrados, pueden ayudar a preservar el bienestar general con el paso del tiempo.
Recuerda que cada cuerpo es diferente. Mantener una dieta equilibrada y consultar con un profesional de la nutrición cuando sea necesario es siempre la mejor decisión.