Los dolores en las piernas y los huesos son una molestia común que afecta a personas de todas las edades. Aunque en algunos casos se deben a sobreesfuerzos, malas posturas o lesiones, otras veces el origen está relacionado con deficiencias nutricionales, especialmente de ciertas vitaminas y minerales esenciales para la salud ósea y muscular.
Identificar estas deficiencias a tiempo puede marcar una gran diferencia en la prevención de problemas a largo plazo y en la mejora del bienestar general.
La importancia de la vitamina D
Una de las vitaminas más asociadas con el dolor en huesos y piernas es la vitamina D. Este nutriente es fundamental para que el cuerpo absorba el calcio, mineral esencial para mantener los huesos fuertes y prevenir la osteoporosis.
Cuando hay una falta de vitamina D, los huesos se vuelven más frágiles y las piernas pueden sentirse cansadas o doloridas incluso tras actividades normales del día a día. En casos prolongados, la deficiencia puede aumentar el riesgo de fracturas y molestias crónicas.
Cómo obtenemos vitamina D
Nuestro cuerpo produce vitamina D principalmente a través de la exposición moderada al sol, y también se puede obtener a través de ciertos alimentos como:
- Pescados grasos (salmón, atún)
- Huevos
- Lácteos fortificados
- Champiñones expuestos al sol
En algunos casos, los médicos recomiendan suplementos de vitamina D, especialmente en personas con poca exposición al sol o con riesgo de deficiencia. Es importante que la suplementación sea indicada por un profesional para asegurar la dosis correcta.