Además, el refuerzo interior actúa como una barrera protectora entre el cuerpo y las costuras de la prenda, evitando roces incómodos durante el uso diario. Esto resulta especialmente útil en actividades cotidianas como caminar, trabajar o hacer ejercicio ligero.
Otro aspecto interesante es que este diseño también facilita la durabilidad de la prenda, ya que refuerza una de las zonas que más desgaste sufre con el uso y los lavados frecuentes.
En resumen, el bolsillo interior de las bragas no es un detalle decorativo ni accidental. Es un elemento pensado para el bienestar, la higiene y la comodidad femenina. Elegir ropa interior de calidad, con un buen forro interior, es una decisión sencilla que puede marcar una gran diferencia en el día a día