La idea de que un simple suplemento diario pueda contribuir a frenar el desgaste natural de las células ha dejado de ser un concepto meramente futurista. Investigadores de Harvard han encontrado evidencias que apuntan a que una vitamina ampliamente conocida podría desempeñar un papel importante en el mantenimiento de la salud celular con el paso de los años, ofreciendo un nuevo enfoque sobre el envejecimiento.
El hallazgo surge de un estudio de largo plazo en el que participaron más de mil voluntarios durante cuatro años. Los resultados sugieren que este suplemento podría reducir el acortamiento de los telómeros, estructuras localizadas en los extremos de los cromosomas que son esenciales para la longevidad y el correcto funcionamiento celular.
El envejecimiento celular es un fenómeno natural que ocurre cuando las células pierden su capacidad de dividirse y trabajar de forma óptima. Una de las causas más investigadas de este deterioro es la reducción progresiva de la longitud de los telómeros. Estos actúan como una especie de protección para el ADN, y cada vez que la célula se divide, se acortan. Cuando llegan a un punto crítico, la célula deja de dividirse o muere, lo que está relacionado con el desarrollo de enfermedades crónicas y el aumento del riesgo de mortalidad prematura.