¿Cómo se sienten los muertos cuando visitas sus tumbas?
¿Qué creen algunas tradiciones espirituales sobre lo que sucede cuando visitas la tumba de un ser querido?
Cuando alguien a quien amamos deja este mundo, no sólo perdemos su presencia física, sino también una pregunta silenciosa que nos acompaña día y noche.
¿Aún me siente?
¿Sabe que lo recuerdo?
¿Me verá cuando vaya a su tumba?
Para muchos, el cementerio se convierte en un lugar sagrado. Un espacio donde el silencio parece hablar y donde el corazón encuentra la manera de llorar sin palabras. Para otros, sin embargo, ese lugar es demasiado doloroso, una herida abierta difícil de afrontar. Ambas reacciones son válidas.
Pero hay una verdad espiritual que a menudo no se expresa con claridad: el amor no vive en una tumba; vive en la energía que une dos almas.
El cuerpo permanece, el alma continúa.
Cuando una persona muere, su cuerpo regresa a la Tierra, pero su esencia no desaparece. El alma no está hecha de materia; no está encerrada en un ataúd ni atrapada en una lápida.