²Los cambios que vienen para quienes tienen más de 70 años y conducen

Envejecer trae consigo muchos aprendizajes, experiencias y también algunos ajustes en la vida diaria. Uno de esos cambios que suele generar debate es la conducción después de los 70 años. A esa edad, para muchos, manejar no es solo una necesidad práctica, sino también un símbolo de independencia. Poder tomar el volante y decidir cuándo salir, a dónde ir y cómo llegar, significa autonomía, y perderla puede sentirse como un golpe a la libertad personal.

Sin embargo, también es cierto que el cuerpo cambia con el paso de los años, y la capacidad de reacción no es la misma que en la juventud. Los reflejos se vuelven más lentos, la vista puede disminuir, el oído no capta igual y la fuerza física ya no responde con la misma rapidez. Es en este contexto donde surgen nuevas medidas y requisitos para quienes superan los 70 años y continúan al volante, con el objetivo de garantizar la seguridad propia y la de los demás en las carreteras.

En muchos países, los gobiernos han empezado a replantear la forma en que se renuevan las licencias de conducir en personas mayores. Ya no basta con el simple trámite burocrático de llenar un formulario y pagar una tasa, sino que cada vez se pone más énfasis en evaluaciones médicas, pruebas de aptitud y controles periódicos. La intención no es castigar a los adultos mayores, sino todo lo contrario: ayudarlos a manejar de manera segura el mayor tiempo posible y detectar a tiempo cualquier condición que pueda ponerlos en riesgo.

Uno de los cambios más comentados es la frecuencia en la renovación de la licencia. Mientras que a los conductores jóvenes se les puede otorgar un permiso por 8 o incluso 10 años, a quienes superan los 70 se les reduce ese período a 2 o 3 años. Esto obliga a realizar revisiones médicas más frecuentes, lo cual tiene dos caras: por un lado puede sentirse como un fastidio, pero por otro lado es una oportunidad para llevar un control más estricto de la salud.

Además, en muchos lugares se exige un examen visual cada vez que se renueva la licencia. No es un capricho. La vista es fundamental para conducir, y cualquier pérdida en la agudeza visual o en la capacidad de percibir la luz y los movimientos puede ser determinante en una situación de peligro. También se han incorporado pruebas auditivas y, en algunos casos, evaluaciones cognitivas que ayudan a medir el tiempo de reacción y la capacidad de concentración del conductor.

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